viernes, 29 de enero de 2016

¿Carrera oficial en Lucena? Una propuesta para un recorrido conjunto

¿Se imaginan un equipo de primera división jugando en un descampado? Una Semana Santa como la de Lucena debería contar con una carrera oficial en torno a la que se organizara el discurrir de las hermandades, haciendo accesibles nuestras procesiones a personas que por su edad, condición física o, por simple comodidad, prefieran disfrutarlas desde una silla.
Carrera Oficial en el Programa de la Semana Santa de 1994

A mediados de los años noventa de la centuria pasada, la Agrupación de Cofradías intentó estimular la idea de la existencia de un recorrido oficial, sin sillas ni palcos, formado por las calles Alcaide, Julio Romero de Torres, Cuesta del Reloj y Plaza Nueva. A pesar de que este itinerario se incluía en los programas de mano editados por el ente, lo cierto es que eran tantas las excepciones que tuvo que acuñarse el concepto de carrera oficial partida, mediante el que algunas hermandades recorrían una parte de estas calles en un momento de la procesión y, el resto, en otro1. Se intentaba ocultar una realidad: el egoísmo de algunas hermandades que, amparándose en el “siempre ha sido así”, se negaban a modificar su itinerario. Estas prerrogativas fueron el caldo de cultivo para la polémica. El casus belli fue la intención del Huerto de buscar el Llanete de la Virgen de la Estrella, desvinculándose del recorrido que, por imposición, se consideraba común del Domingo de Ramos. La Agrupación de Cofradías se puso manos a la obra, o quizá ya lo estaba, para buscar la receta que agradara a todos y que tuviera como centro la parroquia de San Mateo. En la revista Torralbo del año 2010, el presidente de la institución adelantaba que “existe ya un borrador muy elaborado” y que “las hermandades podrán elegir libremente el recorrido de sus salidas procesionales, pero habrán de recorrer, íntegramente, la carrera oficial”. La fecha de implantación sería 2012 y se pedía “la colaboración de todas y cada una de las hermandades”2. Un año después, el máximo representante de la institución dimitía3.
Foto de Joaquín Ferrer
Foto de Paseíllo

Las hermandades, no sólo en Lucena, aunque aquí especialmente, propensas a mirarse su a veces no muy honroso ombligo y posicionadas en un inmovilismo contraproducente, parece que no llegaron a un acuerdo. Sobre este asunto, la nueva cabeza de la Agrupación, en una entrevista concedida en marzo de 2012, afirmaba que “No se ha desechado, pero es difícil, quizá el año que viene empecemos a trabajar sobre ese proyecto”4. Pero no todo quedó en papel mojado. La semilla sembrada entre algunos cofrades acabó floreciendo en el Encuentro, que no es madre pero sí maestra, el día que hicieron historia entrando al Sagrario de San Mateo para efectuar estación de penitencia. 
El Encuentro en el Sagrario de San Mateo. Foto ¿Almagro?

  • Una propuesta de carrera oficial para Lucena

La Plaza Nueva es el centro de la vida de nuestra ciudad. Conciertos, manifestaciones o colectas se suceden a lo largo del año en ella, convirtiéndose en escenario de las dos estampas que ilustran la definición de Lucena: la bendición de Jesús Nazareno en la, hasta que el cambio climático no diga lo contrario, gélida mañana del Viernes Santo y el glorioso transitar de nuestra Madre, la Virgen de Araceli. Por si no fuera suficiente, la Plaza Nueva posee, al menos, dos alicientes más para ubicar en ella una carrera oficial. El primero, su olor. En la primaveral fiesta de los sentidos que es la Semana Santa, el azahar de sus naranjos casa como ningún otro aroma con el que exhala el incienso al arder sobre el carbón y con la cálida y sutil fragancia de la cera derretida. Satisfecho el olfato, toca complacer la vista y el espíritu. Lucena tiene dos sancta sanctorum, uno a 863 metros de altura y el otro en San Mateo, la capilla del Sagrario que, si llevan la cuenta, es el segundo aliciente.

Convencidos de que un extremo de la carrera oficial está en el Sagrario, toca definir el otro, que hemos situado en la calle las Torres, en su confluencia con Canalejas, posibilitando así un mayor número de combinaciones. A continuación, subirían por uno de los puntos más santeros de Lucena, la Cuesta del Reloj, y seguirían por el lateral hasta la iglesia mayor. En este punto, la hermandad, que no los tronos, accedería al templo para efectuar la estación de penitencia ante el Santísimo.

  • La carrera oficial y su aplicación en el Domingo de Ramos

Estudiando la evolución de los recorridos de los últimos veinte años5, observamos una tendencia tanto a explorar nuevas calles como a repetir por puntos de singular sabor o tradición: el Llanete de San Francisco y la Capillita para la Pollinita; el Llanete de la Virgen de la Estrella para el Huerto; y el barrio de Santiago, con el tránsito por Flores, para el Encuentro. 


Según la idea que proponemos, la decana del día conservaría su itinerario pero efectuado a la inversa, subiendo las Torres para tomar San Pedro y llegar así a la Capillita. Desde este punto, bajaría por Curados y, a través del Peso y el Agua, llegaría al Llanete de San Francisco para, por Alcaide, entrar en la carrera oficial y, desde ésta, en su templo. La otra opción, más conservadora, sería tomar el recorrido de 1998 ó 2000, es decir, el itinerario actual pero bajando a San Francisco por Juan Palma y subiendo por las Torres6.

La corporación de Santo Domingo, por su parte, ganaría presencia en su barrio. Después de salir bajaría por Cabrillana en busca del Llanete Virgen de la Estrella, Juan Blázquez y Llanete de San Francisco, uniéndose en este punto a la Pollinita. La vuelta se podría realizar por el lateral de la umbría de la Plaza Nueva, el Peso y, a través de Agua y Catalina Marín, por la calle Abad Serrano y, desde ésta, Cabrillana. Ganaría en recogimiento a horas en las que el público disminuye.

Por último, el Encuentro tomaría Ancha y Flores y, a continuación, llegaría a carrera oficial por la calle las Tiendas, San Francisco y Alcaide. La vuelta la realizaría por el Llanete de San Miguel, cuesta del Castillo, lateral del Coso y Ballesteros. Aprovechando la estrechez de las calles del barrio de Santiago, buscaría el corazón de la collación a través de Lademora o Álamos y, por Santiago, su capilla. Como ocurre con el Huerto, tienen la suerte de contar con un barrio extenso y que permite muchas posibilidades. Por ejemplo, recorrer la calle Ancha y llegar al Llanete de San Francisco por Cervantes, tomando Flores a la vuelta tal y como hicieron en 1996 y 1997.


1En el itinerario de la Pollinita del programa de la Semana Santa de 1994 se podía leer: “prevista su salida a las siete y treinta de la tarde, momento en el que entrará en la mitad de su Carrera Oficial, continuando por Plaza Nueva (lateral reloj), Las Torres, Alcaide, San Francisco, Juan Jiménez Cuenca, El Peso, Curados, San Pedro, Julio Romero de Torres, y completando su Carrera Oficial a las 21:30 continuando por Plaza Nueva (centro) y entrada a su templo a las diez de la noche”.Seis de las quince procesiones (contando la cofradía de Jesús como dos) no realizaban esta carrera oficial.
2MORENO GÓMEZ, Ricardo, “Carrera Oficial” en Torralbo (2010), Lucena, pp. 23- 24.
3http://sevilla.abc.es/20100325/sevilla-cordoba-cordoba/lucena-parroquia-mateo-sera-20100325.html
4La entrevista en cuestión pueden leerla completa en la página de Lucenahoy a través del siguiente enlace. http://www.lucenahoy.com/articulo/cofradias/entrevista-antonio-diaz-presidente-de-la-agrupacion-de-cofradias/20120318100000002524.html
5Es entonces cuando se incorpora al Domingo de Ramos la hermandad del Encuentro.
6Para los más desmemoriados, estos dos años el líquido elemento se empeñó en arruinar el Domingo de Ramos, pero no logró vencer las ganas de cofradías y, en una decisión cuestionada más tarde pero aplaudida en su momento, se trasladó la jornada al día siguiente que, como habrán adivinado, era Lunes Santo o, como alguien dotado de un gracejo especial vino a denominar Lunes de Ramos. Buscando el mayor lucimiento de la jornada, expresión muy lucentina, las hermandades del Domingo hicieron el enlace, expresión más lucentina aún, con Pasión en la calle Alcaide, para lo que fue necesario que la Pollinita renunciara a bajar las Torres.

martes, 26 de enero de 2016

Los misterios que Lucena perdió: la Sangre

En 1924 se funda en la iglesia de San Francisco de Paula, parroquia de Santo Domingo de Guzmán, la cofradía del Santísimo de la Sangre, tomando como titular una imagen procedente del convento de San Pedro Mártir de origen indiano. Ese mismo procesionaba por última vez en Málaga el trono que fue adquirido por la recién fundada cofradía y que se estrenaría en Lucena al año siguiente, recibiendo el apodo de la Carretá por sus dimensiones.

La Sangre planteó la creación del misterio del Calvario, con la Santísima Virgen, representada primero por la actual Virgen de la Amargura, y María Magdalena, reconvertida en la Santa Fe.
Con la bendición de la Virgen del Mayor Dolor el 1 de marzo de 1959, la nueva titular de la corporación pasará a formar parte del misterio, llegando a procesionar alguna ocasión sin la compañía de la Magdalena.
Foto de Antonio Ortega

Resulta difícil encontrar en otras localidades pasos de misterio formados por la Virgen y la Magdalena exclusivamente, siendo lo habitual los pasos en los que el lugar de ésta es ocupado por San Juan. Así lo vemos en las Penas de Santiago y el Amor de Córdoba o el Perdón de Huelva.
Foto de Valentín Moyano

Foto de José Gabriel Zurera
La aparición de María Magdalena suele estar sujeta a la de otras imágenes secundarias, conformando misterios completos, si bien en otros casos lo hace en solitario junto a Cristo Crucificado. Así la vemos en Mena en Málaga y la Vera Cruz de Alcalá del Río, mientras que formando misterio de Calvario la encontramos, por ejemplo, en las Siete Palabras de Sevilla.