viernes, 24 de enero de 2014

La iglesia de la Madre de Dios: templo de acogida.

Hace un par de semanas vivimos un acontecimiento que pasará a la historia de las hermandades lucentinas: el traslado de las cofradías que radican en Santiago desde los templos que las han acogido durante las obras de restauración hasta su sede. Dos de las cuatro hermandades, Columna y Caído, han permanecido durante más de cinco meses en la iglesia de la Madre de Dios de los franciscanos, dejándonos estampas inéditas.



No es la primera vez que la casa franciscana en Lucena acoge hermandades. En los años 2007 y 2008 se convirtió en sede provisional de la cofradía del Amor, produciéndose estampas históricas. El Cristo del Amor y la Virgen de la Paz llegaron en andas desde San Mateo, colocándose el trono del Señor en la capilla que ocupa San José, mientras que la Virgen de la Paz permaneció junto a la Virgen de los Ángeles del Resucitado, ante el retablo de la Porciúncula. 




Durante esos años, también la procesión del Día de la Virgen se vio afectada por las obras de los aparcamientos de la Plaza Nueva, por lo que María Santísima de Araceli fue recibida por la comunidad franciscana para realizar desde allí su salida. 

Finalmente, hemos de recordar que en 1998 también fue refugio, por unas horas, del Cristo de la Columna, que bajo un inesperado aguacero buscó cobijo en la Madre de Dios para volver poco después a Santiago.

(Foto Torralbo)


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