miércoles, 15 de mayo de 2013

Las carretas del Rocío: el reflejo de una ciudad.

Durante estos días se suceden las salidas de las hermandades filiales de la Virgen del Rocío. Estas cofradías, que en 2013 alcanzan la cifra de 112, a las que habría que sumar las no filiales y las agrupaciones, procuran llevar un trozo del pueblo o la ciudad de la que proceden hasta la aldea. 

Las primeras nueve hermandades se fundaron entre los siglos XVII, cuando surge la filial de Villamanrique de la Condesa, y el XIX. Llegaban a la aldea del Rocío con simpecados entronizados en los llamados "cajones" de madera, más funcionales que artísticos. En la actualidad, el único cajón que sigue conservándose es el realizado en 1910 para la hermandad de Umbrete. 


Será el estreno de la carreta de la quinta hermandad filial, la de Triana, el que revolucione el mundo de las cofradías rocieras. La carreta, realizada con 232 kilos de plata de ley por el orfebre García Armenta, fue presentada en 1954. La que, en principio, iba a ser la carreta más particular de la romería acaba convirtiéndose en el modelo a seguir por la mayoría de las hermandades filiales, eso sí, con diseños muy diferentes. 

(Foto ElCorreoweb)

Siguiendo el ejemplo de la carreta de Triana, pero con un diseño totalmente innovador, la hermandad del Rocío de Granada, admitida como filial en 1979, pone en el camino una pieza singular. El simpecado, con granadas bordadas sobre el terciopelo, es portado bajo un templete inspirado en la joya más emblemática de la ciudad: la Alhambra. 

(Foto camaraymicrofonos.blogspot.com)

Esta peculiar fusión del arte hispanomusulmán con el simpecado rociero también se está buscando en la hermandad de Córdoba, que en 2012 estrenó una carreta, todavía en proceso de realización, inspirada en el antiguo edificio de la Mezquita, hoy Catedral.

(Foto de photoeventos.es)


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