domingo, 18 de noviembre de 2012

Imágenes para el recuerdo (VII).

El 21 de marzo de 1989, Martes Santo, la hermandad del Cerro del Águila conseguía cumplir uno de sus sueños: hacer estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla. Los orígenes de la devoción de la Virgen de los Dolores en el barrio se remontan a 1926, cuando en la Capilla de Hytasa se entronizó una imagen de pequeño tamaño con esta advocación. Perdida la talla, llegó otra en 1943 que se veneró ya en la nueva parroquia desde 1954 y que sería sustituida un año más tarde por la actual dolorosa de Sebastián Santos Rojas. Ese mismo año de 1955 quedaba erigida la hermandad de gloria que, ya en 1969, se fusionó con la sacramental. Pero es tras la procesión extraordinaria que la Virgen de los Dolores realizó por el Cerro en 1980 cuando, apoyándose en la cada vez más importante devoción a la imagen, se plantean su erección como hermandad de penitencia. Con el Cristo del Desamparo y Abandono ya en el barrio para formar parte del futuro paso de misterio, la hermandad ve aprobadas sus reglas de penitencia en 1987. Y es dos años más tarde cuando, haciendo un esfuerzo sobrehumano, solamente posible gracias al cariño de los vecinos, la cofradía planta sus dos pasos, todavía muy austeros, en el centro de Sevilla, entre la inevitable sorpresa de los hispalenses, conmocionados por la proeza.
 
 
El diario ABC se hacía eco del acontecimiento y recogía entre sus páginas esta curiosa fotografía en la que un nazareno pide la venia al presidente del Consejo ante la atenta mirada del Cardenal Amigo Vallejo, que desde entonces siempre profesó un cariño especial por la Virgen de los Dolores, a la que coronó canónicamente el 15 de septiembre de 2002, y por su barrio. El mismo periódico dedicó su portada a la hermandad ese Martes Santo.
 

Desde entonces, la hermandad del Cerro sale al filo del mediodía para, en un acto de generosidad, llevar a la Virgen de los Dolores, símbolo del barrio, al centro de la ciudad para conquistar el corazón de los sevillanos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario